Comentarios
Verónica
Cordeiro, antropóloga visual
Me delicié verdaderamente con la
plasticidad y el calor de las imágenes de Últimos
Brillos. El movimiento lateral del tren es espectacular, como se funde
y funde a la narrativa/voz narrada. Como explorás todos los
ángulos principales de tomas clásicas –
del tren al pasillo frontal al túnel y luego de vuelta al
movimiento lateral y al final el reflejo por el espejo del auto.
También me pareció muy interesante la
combinación entre la narración de la voz
masculina y las imágenes. Al principio mi experiencia
audio-visual va absorbiendo sonido e imagen, cada cual como tal; luego
ya no sé más si estoy viendo lo que estoy
escuchando o si mis oídos están interpretando lo
que mis ojos están viendo – en algunos momentos
las imágenes son tan ricas, tan sensuales que me dan ganas
de sumergirme en ellas pero la voz no me lo permite, porque se pone
cada vez más fuerte y presente. Eso funciona como un
dispositivo de alienación brechtiano: quiero sentir los
colores y movimientos de las imágenes con la piel, pero la
voz no me permite transcender la retina..
Vladimir
Hernández,
periodista BBC Mundo
Fascinante el viaje en tren, me
transporté y viendo el pasar
de las imágenes, pensaba en el film, la vida, de todo. Los
trenes tienen siempre algo de despedida, y las despedidas son tristes
aunque necesarias. En Últimos Brillos parecía una
despedida nostálgica a los años cuando
empezó a usarse el celuloide color. La voz es
cautivadora, se me aceleró el corazón
cuando la narración hacía
énfasis o aumetaba el ritmo. Siento que lo vi, pero que hay
que verlo varias veces. No sólo este, sino todos tus
trabajos son para re-ver.
Susana Szwarc,
escritora
Encontré
una frase leyendo un poema de Odysseas Elytis, me trajo las
imágenes de tu corto. Dice: Brilla dentro de
mí algo que ignoro. Sin embargo brilla.
Ana
Arzoumanian, escritora
El
Transiberiano... apenas escuché los primeros versos, me
dije, es Macarena. Las
imágenes son insuperables. El poema es
increible. La voz de Peña le dio un toque de
extrañeza, lo hizo más
Kerouak, lo sacó de Europa y lo puso en el tono
rabioso de la Beat Generation. El efecto es la
extrañeza; Cendrars es Cendrars pero no parece. Las rutas
parecen Buenos Aires pero no son. Las imágenes parecen
melancólicas pero tienen un fondo de combate.
Adriana Yoel, dibujante / diseñadora Me gustó mucho el corto, es encantador. La textura del viejo celuloide le da mucha calidez.
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